Tratamientos
Desde el punto de vista de la medicina oriental, el shiatsu trabaja sobre la anatomía sutil del cuerpo estudiada y explorada por oriente durante milenios. La energía vital, llamada ki en Japón y Qi en China fluye a través de unos canales o meridianos. Estos, transportan la energía vital a los órganos y tienen puntos específicos, donde se concentra un alto nivel de carga. La mala circulación energética en estos meridianos puede producir bloqueos corporales o desordenes funcionales en determinados órganos. Al aplicar presiones moduladas sobre el cuerpo y estimular estos puntos se moviliza la energía que revitaliza las zonas afectadas y devuelve el equilibrio general si es que se lo ha perdido.
El Shiatsu es un tratamiento integral y holístico. Cada vez que se realiza un tratamiento se trabaja todo el cuerpo debido a que el tratamiento local, generalmente, tiene efectos temporales sobre los síntomas y no llega a curar la causa. Al ser el cuerpo una unidad, muchos síntomas tienen sus causas en zonas diferentes del cuerpo. El Shiatsu trata las partes del cuerpo en función del conjunto. El mejor método para llegar a la causa, es tratar primero todo el cuerpo y luego las zonas afectadas que presentan síntomas patológicos.
En determinados tratamientos se produce una reacción de desintoxicación del organismo que una vez superada permite al organismo recuperar la salud.
¿Quién puede recibir shiatsu ?

El Shiatsu puede aplicarse a hombres, mujeres embarazadas y niños de todas las edades y en cada caso se determinan los objetivos a conseguir. En el niño, se busca mejorar su constitución y fortalecimiento del cuerpo. En los adultos, se intenta mantener y mejorar el estado general. En la mujer embarazada se fortalece el organismo y ayuda a soportar todos los cambios físicos que se producen durante la gestación. En los ancianos ayuda a mantener el cuerpo flexible para prevenirlo de las enfermedades.
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